sábado, 9 de mayo de 2015

LA MUÑECA EN LA VENTANA(SACADO DE 4CHAN) CREEPYPASTA

Okay, una historia real.
Cuando tenía 10 u 11 años, un grupo de 4 amigos y yo solíamos montar en bicicleta hasta la medianoche porque no teníamos nada mejor que hacer en los veranos. Al final de nuestra pequeña calle suburbana, vivía una viejecilla extraña.
La veíamos salir de su casa en raras ocasiones, pero cuando lo hacía, te podías dar cuenta de que había algo malo en ella: su cabello era un desastre, sus ropas eran como las de la loca de los gatos en los Simpson y siempre hablaba a solas; balbuceando incoherentemente, de hecho. Así que todos pensábamos que era jodidamente tétrica.
Pero lo que de verdad te asustaba sobre su casa no era la anciana loca, sino lo que estaba en el piso superior.
En una ventana del último piso de la casa a través de la cual podías ver a una muñeca vieja y extraña. La clase de muñecas de porcelana antiguas que salen en películas de horror, para que puedan imaginarla bien. Bueno, esta muñeca parecía siempre estar observándonos al pasar; y en cierta forma confirmé esta teoría un día al pasar frente a la casa.
Estábamos montando en bici cuando encontré una pelota de tenis(lo que nos hizo detenernos) justo en la entrada del jardín delantero; pero después de levantarla únicamente nos quedamos viendo a la muñeca por alguna razón. 
Y no les miento: mientras la observábamos, se inclina hacia adelante y pega la cabeza contra el vidrio; como si nos estuviera viendo directamente. ¡Joder! Le arrojé la pelota tan fuerte como pude, rompiendo la ventana.
Por un segundo, parece que la muñeca va a caer hacia atrás, al interior de la habitación; entonces se inclina lentamente hacia adelante y cae por la ventana, justo en unos arbustos al pie de la casa. 
Salimos huyendo despavoridos y no volvimos a hablar del incidente.
Pasó el tiempo, como medio año después.
Me encontraba pasando el rato con una vecina que estaba conmigo el día de la muñeca. Me contaba sobre como escuchaba ruidos en su patio trasero, así que bromeé y le dije que era el muñeco Ken que habíamos enterrado ahí como broma unos años atrás.
Al día siguiente, me dice que su padre estaba haciendo labores de jardinería cuando se encontró con una muñeca rota junto a nuestros arbustos, justo a un lado de un agujero en el cual estaba el Ken enterrado. Estuvimos asustados por semanas hasta que el padre de mi vecina quemó a la muñeca con gasolina. 
Lo único que quedó de la muñeca eran sus ojos de vidrio, perfectamente reconocibles.
Un mes después, mi vecina y yo decidimos escabullirnos fuera de la casa a la una de la mañana. Poco después de la medianoche, salí en silencio de la mía y justo cuando abro la puerta me encuentro con algo que hasta la fecha no puedo olvidar.
Había una pelota de tenis justo frente a la puerta.

EL OSO NANDI

De acuerdo con registros históricos dejados por las civilizaciones del Mediterráneo, en África alguna vez existió una especie de oso. El animal, conocido como el Oso Atlas, habitaba las montañas del mismo nombre y regiones vecinas en Marruecos y Libia; y era similar a un oso pardo, aunque de características herbívoras.
Su decline coincide con la época en que el Imperio Romano se extendió a África, pues los romanos cazaban y capturaban a esta especie con el fin de llevarla a los juegos que se tenían en el Coliseo. Y aunque la especie existiría hasta el siglo XIX, desapareció con la introducción de armas de fuego a África y la expansión de actividad humana.
Sin embargo, en el centro de África y las montañas del Norte existen historias de un animal carnívoro mucho mayor que el León y el Leopardo; un temido cazador nocturno que toma su nombre de una tribu: el Oso Nandi.
Si bien los relatos de encuentros con este animal provienen en su mayoría de cazadores furtivos, nativos y exploradores que se adentran en lo más recóndito de las sabanas y selvas; ha sido visto en incontables ocasiones por colonos y granjeros, incluso tan cerca que sus descripciones automáticamente descartan la confusión con algún otro carnívoro. El animal que describen, para sorpresa de la comunidad científica, es similar a los úrsidos en su postura y comportamiento. Se dice que es capaz de pararse en sus patas traseras, es un escalador de árboles excepcional, posee un pelaje grisáceo y se asemeja un poco al oso pardo europeo.
Algunos criptzoólogos y biólogos apuntan a que posiblemente se trata de una población sobreviviente del Oso Atlas, aunque hay una discordania en términos de hábitat del animal; pues el Oso Nandi ha sido avistado en los bosques del Este de África, al otro extremo del Continente. También algunos reportes desmienten la idea de que puede trepar árboles, y que su pelaje no es café; sino casi negro en el lomo y de un naranja brillante en el vientre.
En este punto cabe mencionar que podría tratarse de una subespecie no descubierta del oso pardo europeo; ya que la evidencia histórica indica que en cierta áreas de Irán, Israel y Medio Oriente han sobrevivido pequeñas poblaciones de osos; los cuales llegan a pesar hasta menos de 100 kilos y tienen un tamaño menor al de sus contrapartes europeos.
Poe ejemplo, existe una teoría que maneja la posibilidad de que hace miles de años, los osos europeos que se extendieron a regiones de Israel hayan encontrado la forma de atravesar Egipto; tal vez en una época en que las lluvias y condiciones climáticas eran más idóneas que en la actualidad.
El mayor Brathwaite, un respetado explorador y miembro del ejército británico, relató en un libro sobre sus viajes, un encuentro acaecido en 1912 durante una expedición: 

"Viajaba con un primo en la región de Uasingishu, justo después de finalizada la expedición Nandi y mucho antes de que construyéramos asentamientos en la zona. Habíamos acampado cerca del río Mataye y caminábamos hacia la Roca Sirgoit, cuando divisamos a la bestia... Vi a un gran animal sentado en sus patas traseras a 30 yardas de distancia. Tenía una actitud similar a la del oso en el zoológico al momento de pedir comida, y debo decir que medía casi metro y medio de alto. Luego se echó hacia adelante y se fue en dirección a Sirgoit, caminando como un oso.
Tomé mi rifle y le disparé mientras desaparecía tras las rocas. Y aunque fallé, la bestia se detuvo y nos miró por un momento... podría decir que en tamaño, era más grande que el oso que habita el zoológico de Londres, y tenía una complexión robusta. Las patas delanteras se hallaban cubiertas de un grueso pelaje, mientras que las traseras tenían pelo corto y pegado al cuerpo. La cabeza era larga y puntiaguda, como la de un oso... y no recuerdo perfectamente las orejas más allá del hecho de que eran demasiado pequeñas".
Diversos zoólogos e investigadores han propuesto la idea de que el Oso Nandi sea de hecho una especie pequeña de oso sub-tropical, como las que se encuentran en el Sureste asiático. Se diría que podrían haber emigrado a África desde Afganistán o la India; o que posiblemente en la edad de hielo tuviesen un rango geográfico mucho mayor al de la actualidad.
Una teoría más apunta a que el Oso Nandi es una especie de papión o mandril gigante sin descubrir.
Históricamente, algunos miembros de la tribu Nandi identifican al animal como una especie de mono o simio; lo que ayuda a cimentar esta idea.
Es importante explicar que si bien las especies de mandril o papión más grandes en el mundo ya no rebasan el tamaño de un perro grande; el registro fósil en África ha entregado evidencia de que en el pasado existían especies como el Dinopithecus ingens; que podía ser incluso tan grande como un ser humano.
Existe también la posibilidad de que la identidad del Oso Nandi esté relacionada con las hienas; a juzgar por las descripciones de su postura y el color inusual de su pelaje.
En el registro fósil de África hay evidencia de varias especies de hiena, que fueron extinguiéndose poco a poco hasta que sólo quedaron 4; siendo la más grande la Hiena Moteada. En el pasado existió un depredador mucho más grande, una variedad de hiena tan grande que parecía más un oso que un cánido de gran tamaño.
Karl Shuker, un biólogo y paleontólogo inglés; ha declarado que posiblemente el Oso Nandi sea parte de una población sobreviviente de la Hiena de Cara Corta(Pachycrocuta Brevirostris), que se extinguió oficialmente hace 50.000 años.

LA CASA(SACADO DE 4CHAN) CREEPYPASTA

"Bueno. Nací y crecí en un casa en Forth Worth, Texas. Por lo que sé, fue construida entre 1960 y 1970. Era una casa rara, y por eso me refiero a que las ventanas tenían toda clase de tamaños, que había una especie de tejado en forma de A,  la sala de estar tenía un techo demasiado alto y en las escaleras había una alacena; y también un cuarto con una pared de cristal y al cual llamábamos el 'cuarto de juegos'. Más importante aún, en la habitación de mi hermana había un boquete en la pared de 60 x 90 cm que conectaba con un armario.Viví ahó por 12 años, así que tengo muchas historias de ese lugar. Mis estúpidos padres eran demasiado tercos como para salir de ahí, así que nos quedamos en esa casa embrujada por varios años.
En primera, ¿ese boquete en el armario? Tenía cajas raras y objetos dejados por el dueño anterior. Cosas viejas. No recuerdo exactamente qué eran, de hecho. Mi hermana decidió meterse al boquete para ver qué había. Sólo fue una vez. Salió gritando como loca y hasta este día jamás nos ha contado qué vio ahí.
A los niños nos susurraban nuestros nombres durante la noche. Había luces extrañas que aparecían por debajo de la puerta, que flotaban por el pasillo o afuera de las ventanas al anochecer. Podías escuchar pisadas que iban de arriba a abajo de las escaleras o por toda la casa. Voces que susurraban cosas sin sentido al oído. El lugar era aterrador, y si bien mis padres siempre se negaban a decir que algo pasaba; mi mamá parecía asustada todo el tiempo.
Con el tiempo, admitió que también escuchaba las voces, pero siguió negando que pasaran cosas ahí. Tomaba pastillas para dormir todas las noches, y usaba un generador de ruido blanco. De manera curiosa, siempre que me quedaba a dormir en su habitación, el generador de ruido emitía susurros, gruñidos y ruidos inexplicables.
Solía caminar por la casa durante la noche sin razón aparente. Veía gente de sombras todo el tiempo(mis hermanas igual). No podía dormir por la noche. Y cuando dormía, me sacudía sin control. No tengo memorias de más cosas raras, aunque todo mundo dice que me movía como un péndulo en la cama, que murmuraba NO, que movía las manos sin sentido... era algo extraño, ahora que lo pienso. Mi padre tenía una radio vieja, y a veces se prendía y emitía gritos, susurros, gruñidos y chillidos durante la madrugada. Siendo el hijo de perra estoico que siempre he sido; la desconectaba y no decía nada al respecto.
Entonces comenzó a hacerlo CUANDO ESTABA DESCONECTADA. Luego de un tiempo mi padre la llevó al garage, sin decir por qué, pero aún así podía escuchar ruidos ahogados desde las casas del garage.
Había una cosa que me perseguía, me atacaba, sujetaba, empujaba, arañaba y golpeaba. Esta cosa siempre me seguía. Siempre que nadaba con mis hermanas, algo invisible me tomaba del talón y me jalaba, intentando ahogarme. También a mis hermanas solía hacerles lo mismo.
Con el tiempo empezamos a encontrar cosas en el patio trasero. Cosas raras.
Había objetos enterrados: una regadera de plástico, unas cuantas bolsas negras, pedazos de lona azul, chatarra de metal bajo el cobertizo... y sonará loco, pero a veces encontrábamos huesos enterrados en la tierra y jamás decíamos nada; porque éramos niños estúpidos.
Ahora que lo pienso, los huesos eran costillas o algo así. Y de verdad deseo que hayan sido porque alguien estaba tragando costillas de puerco y las lanzaba al patio como si nada. Pero definitivamente me preocupa que hayan sido de otra cosa.
Llegó el punto en que mi mamá comenzó a llamar pastores, sacerdotes y cualquier otro tipo de religioso. CUALQUIERA que pudiera exorcizar esa casa. Nada funcionó. Y lo digo en serio.
Íbamos a las iglesias a rogarle a los sacerdotes para que vinieran con nosotros. Pero mi mamá jamás admitió que hacíamos esto, pues hacía enojar a mi padre. Era por él que teníamos esta regla de decir que no habíamos visto nada.
Al final, mi padre murió de un paro cardíaco durante la noche; y mi mamá decidió que nos largáramos de ahí. Nos costó demasiado vender la casa. Y en más de una ocasión, los posibles compradores se detenían en la puerta, observaban el interior y decían "siento una mala vibra aquí"; y se iban como si nada.
Luego de irnos de ahí, escuché que las familias que llegaron a la casa eran disfuncionales y se iban luego de un rato. Pero es todo lo que sé al respecto.
Y no volvería ahí aunque me pagaran un millón de dólares al mes por hacerlo".